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Cómo purgar el sistema de refrigeración de una moto con radiador

2026.08.05
Cómo purgar el sistema de refrigeración de una moto con radiador: mecánica básica y mantenimiento preventivo

Un cuarto de vuelta de más en el tornillo de purga y el chorro de refrigerante que debía salir limpio vuelve a traer aire, ese es el margen real entre un buen purgado y uno que toca repetir dos veces. En mecánica básica de motos con radiador, la refrigeración de motos falla casi siempre por lo mismo: aire atrapado donde no debería estar, no por el líquido en sí. El mantenimiento preventivo empieza justo ahí, sacando ese aire antes de que el motor se caliente de más y el purgado del radiador deje de ser un trámite de sábado para volverse un dolor de cabeza.

La regla es sencilla aunque pocos la siguen: se rellena despacio, se afloja el tornillo correcto hasta que el chorro salga sin aire y parejo, y se aprieta de nuevo. Ese criterio, chorro limpio, sin burbujas, es lo único que de verdad indica que el sistema quedó bien purgado, más allá de cuánto líquido le haya echado al principio.

Por qué el aire atrapado es el enemigo real de la refrigeración de motos

El aire no reparte el calor como el líquido: si una burbuja queda atascada en un punto alto de las mangueras o del bloque, ahí se arma un tapón y la circulación se corta. Por eso no basta con "llenar hasta el tope", el líquido necesita moverse sin cortes, y abrir la tapa con el motor caliente es buscarse un problema, porque toda esa presión que guarda adentro sale de golpe.

Botella de refrigerante junto al radiador de una moto, parte clave de la refrigeración de motos

¿Sirve el agua del grifo para rellenar el radiador?

No, y no es capricho. El agua de la llave deja residuo que con el tiempo no le hace ningún bien a los conductos internos, así que el refrigerante correcto, mezclado con agua destilada, no de la manguera, sigue siendo la opción sensata aunque cueste un poco más que ahorrarse el rato. El etilenglicol además es dulce y no es sano si un perro o un gato lo prueba del piso, así que lo que gotee se limpia antes de que alguien pase con hambre por ahí.

Antes de tocar un tornillo: herramientas y postura de la moto

Con un juego de llaves fijas, un destornillador de estrella para las abrazaderas necias y un recipiente para el líquido usado alcanza, no hace falta un taller completo para esto. Ya escribí en otro lado sobre qué herramienta mínima vale la pena tener antes de meterse con cualquier moto. La moto va nivelada sobre el gato central o un soporte, no inclinada. Arnoldo Pacheco, el mecánico retirado que vive a media cuadra y cruza la calle apenas oye sonar una llave, dice que antes las inclinaban sin pensarlo dos veces, y lo cuenta sin ponerle drama, solo comparando cómo se hacía entonces contra cómo la hago yo ahora. Nivelada, las burbujas suben por donde uno espera y no se van a esconder en un rincón difícil de alcanzar.

Si antes de empezar la moto hace un ruido que no cuadra con nada de esto, puede que el problema sea otro, ahí aplica el chequeo que explico en cómo detectar fallas en el motor de la moto por el sonido, que no tiene nada que ver con temperatura.

Aflojando con una llave fija el tornillo de purga del radiador, paso clave del purgado del radiador

Paso a paso: cómo purgar el aire sin ensuciar el patio

El sistema se vacía si el líquido ya está viejo, y se rellena despacio por el cuello del radiador, a chorro solo se generan más burbujas. Mientras el nivel sube, voy apretando las mangueras de goma con la mano, como quien masajea un calambre, y las burbujas empiezan a subir y reventar en el cuello. El sol de mediodía cae directo y el tanque cromado, ya recalentado, devuelve un destello que obliga a entrecerrar los ojos justo cuando hay que fijarse bien en el nivel.

Seguí tutoriales de mecánicos españoles antes de armar este método por mi cuenta, y la mayoría no sirvieron de mucho acá: hablaban de piezas y marcas que uno no encuentra en Colombia, así que terminé afinando el proceso a punta de moto real en el patio, no de video bonito grabado en otro país.

Burbujas de aire saliendo por el cuello del radiador durante el purgado del radiador

Encontrar el tornillo de purga sin perder la tarde

Casi todas las motos tienen un tornillo de purga cerca de la bomba de agua o en la parte alta del bloque, y cada modelo tiene su maña. La AKT de mi primo Edilberto Montoya fue de las primeras que purgué, y hoy él cuenta esa reparación como si hubiera armado un motor de carreras, cuando en realidad el tornillo estaba escondido detrás del sensor y ya. Con el radiador lleno, se afloja un poco, sin sacarlo del todo, hasta que el chorro salga sin aire y parejo; ahí se aprieta de nuevo, con la mano, sin forzar.

Apretar de más por miedo a que gotee es el error clásico del que recién empieza, ese mismo criterio de no pasarse de fuerza es el que después hace falta para calibrar válvulas con precisión, aunque ahí el margen de error es todavía más chico. Para fallas eléctricas prefiero ir por descarte con un módulo de diagnóstico, y sé que va bien cuando el código sale limpio, sin parpadeos ni error fantasma, pero esa rutina es aparte de purgar mangueras.

Errores que salen caros la primera vez

El error más común es confiar solo en el tarro de expansión, ese frasco plástico al lado es apenas una reserva, y si el radiador tiene aire, el sistema no tiene cómo jalar líquido desde ahí aunque el tarro se vea lleno. Me pasó con una moto de cilindrada media: el tarro rebosaba y el radiador seguía a medio llenar.

Otro descuido es no revisar el empaque de la tapa; si está reseco, no aguanta la presión que debería, y el refrigerante empieza a hervir antes de tiempo, devolviéndose al tarro y desbordándolo. Antes de pensar en la culata, sospeche primero de la tapa, eso me recuerda a lo que aprendí al cambiar pistón y anillos de moto sin ayuda, donde el problema también empezó por un descuido de temperatura.

Nada de esto se parece a ajustar la mezcla de aire y combustible del carburador, aunque a un principiante se le crucen los cables entre un sistema y otro cuando recién empieza a distinguir la mecánica de moto de la de carro, que funcionan distinto en más de un punto. Tampoco hay que confundirlo con purgar el circuito hidráulico cerrado de los frenos: ahí también se atrapa aire, pero es un sistema aparte que no tiene nada que ver con la refrigeración.

Tanque de expansión con el refrigerante en el nivel máximo, verificación final del mantenimiento preventivo

Cómo comprobar que el purgado del radiador quedó bien hecho

Cuando dejan de salir burbujas y el ventilador enciende y apaga con normalidad, se cierra bien la tapa y se llena el tarro hasta la marca de máximo, sin pasarse, porque el líquido necesita espacio para expandirse. La prueba real es rodar hasta el Parque Santander y volver, sin irse lejos la primera vez, y revisar el nivel una vez enfríe: es normal que baje un poco, porque siempre queda alguna burbuja rebelde acomodándose.

El criterio final es este: si después de un par de vueltas la aguja se mantiene quieta y no sale más aire al abrir el tarro, el purgado quedó bien; si el nivel sigue bajando después de la segunda o tercera vuelta, todavía queda aire y toca repetir el proceso desde el tornillo. En estos cuatro años arreglando motos de medio barrio, el criterio pesa más que la fuerza: leer la aguja, el sonido del motor y el nivel del tarro es una curva que se hace a punta de motos reales en el patio, no de memorizar de un tirón un glosario de términos de mecánica de motos. Ese vocabulario técnico ayuda, pero solo cuando ya se ha tenido la llave en la mano, igual que entender un poco de electrónica práctica de taller suma para el resto de la moto, aunque el radiador en sí no pida ni un cable. Y si algún día organiza su propio rincón de trabajo, dejar el espacio del patio bien pensado, con las herramientas a mano y el balde del líquido usado lejos del paso, evita más de un dolor de cabeza el día que le toque purgar otra moto.